El amor juega al escondite tras el slip morado, el que llevabas hace un rato en mi cabeza mientras te pensaba.
Me voy a patinar sin pensarte o almenos intentandolo, cuando llegue espero que el amor te haya encontrado y os hayais ido a jugar a otra parte.
Escribo sobre las cosas que no digo en alto pero No por miedo a equivocarme. Un brindis por todo aquello que me inspire fuerte.
viernes, 20 de enero de 2012
martes, 17 de enero de 2012
La petite.
Si compruebo el número de latidos en estos momentos de la madrugada
la cuenta me saldrá por millones y millones por segundo;
me estás tocando, los mares rebosándome entre las piernas y la Luna subiéndome la marea,
así no hay quien cierre los ojos, o sí, pero no para encontrar el sueño, ya me entiendes.
Que se me agotaron las escusas, y ya no tengo nada a lo que agarrarme porque
yo misma me he cortado los hilos, que cuando se trata de oleajes en mi tripa
poco me importa mañana o si todo está mal o no.
A si que abro la boca, lentamente, la poso sobre la tuya y te cuento un secreto,
te como las paredes y corazas, y por solo un segundo vuelvo a verte en los ojos
el brillo de siempre, el que ya nunca muestras, como ya casi nunca miras,
casi por ese momento en especial, entonces vuelves a valer la pena.
Mi cama se convierte en un cohete listo para estrellarse contra todos los motivos
que nos hicieron ponernos en caminos opuestos, y mis ventanas se abren
para darnos lecciones de exhibicionismo barato a tus propios ojos,
porque me ves desde fuera y te niegas a mirarme directamente, como tu sabes; por dentro.
Que ya nos conocemos de sobra, y que no podemos fingir un tipo de cosas,
aunque yo me haga la dura no he cambiado tanto, y tu no te quedas atrás,
que seguimos siendo los mismos creyéndonos otros, y así no vale.
Hacemos trampas una vez más, por incontable vez, te cuento mi historia como si vivieras ajeno
y me salto tus capítulos ante ti para creerme un poquito mas valiente, y otra vez, así no vale.
Juguémonos el tipo y los cuerpos dándonos las treguas que hagan falta como si esto
fuera nuestra última vez, hasta que volvamos a volvernos cuerdos o todo lo contrario.
No me importan las maneras ni las formas, ni siquiera el exceso de saliva en mi almohada,
ni que ya no sea la única, porque sé que soy la única con la que puedes sentir esto,
y así, sí, mor amour, así vale y quien te diga lo contrario, te mintió.
Ahora, concéntrate en este momento y que si luego te gusta buscar precipicios por donde tirarte, yo no seré quien te quite la ilusión.
Fugitivos del paraiso.
la cuenta me saldrá por millones y millones por segundo;
me estás tocando, los mares rebosándome entre las piernas y la Luna subiéndome la marea,
así no hay quien cierre los ojos, o sí, pero no para encontrar el sueño, ya me entiendes.
Que se me agotaron las escusas, y ya no tengo nada a lo que agarrarme porque
yo misma me he cortado los hilos, que cuando se trata de oleajes en mi tripa
poco me importa mañana o si todo está mal o no.
A si que abro la boca, lentamente, la poso sobre la tuya y te cuento un secreto,
te como las paredes y corazas, y por solo un segundo vuelvo a verte en los ojos
el brillo de siempre, el que ya nunca muestras, como ya casi nunca miras,
casi por ese momento en especial, entonces vuelves a valer la pena.
Mi cama se convierte en un cohete listo para estrellarse contra todos los motivos
que nos hicieron ponernos en caminos opuestos, y mis ventanas se abren
para darnos lecciones de exhibicionismo barato a tus propios ojos,
porque me ves desde fuera y te niegas a mirarme directamente, como tu sabes; por dentro.
Que ya nos conocemos de sobra, y que no podemos fingir un tipo de cosas,
aunque yo me haga la dura no he cambiado tanto, y tu no te quedas atrás,
que seguimos siendo los mismos creyéndonos otros, y así no vale.
Hacemos trampas una vez más, por incontable vez, te cuento mi historia como si vivieras ajeno
y me salto tus capítulos ante ti para creerme un poquito mas valiente, y otra vez, así no vale.
Juguémonos el tipo y los cuerpos dándonos las treguas que hagan falta como si esto
fuera nuestra última vez, hasta que volvamos a volvernos cuerdos o todo lo contrario.
No me importan las maneras ni las formas, ni siquiera el exceso de saliva en mi almohada,
ni que ya no sea la única, porque sé que soy la única con la que puedes sentir esto,
y así, sí, mor amour, así vale y quien te diga lo contrario, te mintió.
Ahora, concéntrate en este momento y que si luego te gusta buscar precipicios por donde tirarte, yo no seré quien te quite la ilusión.
Fugitivos del paraiso.
miércoles, 11 de enero de 2012
Deshechos el uno para el otro.
Estoy en la salida de espera
muriéndome de frío
y con el hacha en la mano.
Preparada.
Echo de menos las guerras contigo.
No lista.
Acostumbrada a tus dulces sueños,
solo el humo de los cigarros baila
junto a mí, y me acompaña mientras voy dejando la noche
en el cenicero, y crece una triste montaña de recuerdos
en esta brutal distancia que es no tocarte
sueña conmigo, anda,
quiero decir: sueña aquí
Pero ya.
Ven ya,
para que la piel pueda hacer el resto.
muriéndome de frío
y con el hacha en la mano.
Preparada.
Echo de menos las guerras contigo.
Acostumbrada a tus dulces sueños,
solo el humo de los cigarros baila
junto a mí, y me acompaña mientras voy dejando la noche
en el cenicero, y crece una triste montaña de recuerdos
en esta brutal distancia que es no tocarte
sueña conmigo, anda,
quiero decir: sueña aquí
Ven ya,
para que la piel pueda hacer el resto.
No ví tu rostro
Tartamudeo.
Sé que existes, que estás en alguna parte.
No te lo creerás,
pero anoche soñé contigo,
te juro que por un instante
los molínos de viento fueron gigantes
y los cogímos con las manos.
Estás cerca.
Y yo nerviosa.
Sabes donde encontrarme los días de lluvia y frio,
el sol me hace un favor y espera
para que lo aproveches conmigo
No tardes mucho
este año acaba el mundo y muero de ganas de vivir contigo
tic-tac.
lunes, 9 de enero de 2012
ENERO
Una nevada mañana, como otra cualquiera
o un sol radiante en esta ciudad sin tiempo.
La mirada perdida, anhelando encontrarse
los ojos de ella intentando buscarle
obligandose a recordar como mentian para olvidar.
Maldita la hora en que sólo funciona
un qué tal y un hasta luego. Ya si eso.
El deseo se está enfriado bajo el frio de enero, llueve,
provocando que el beso, casi estafado,
parezca ser el último de los nunca dados.
No lo saben, mienten para no hacerse daño.
No se atreven a robarse algo más de tiempo.
Sueñan. Expertos en mundos pararelos,
no saben lo mucho que se parecen, son humanos
Pretenden esquivarse
Y en el papel, una lágrima cae desencajada.
Y con un cigarro en los labios, para lo que pudo ser un día perfecto, se quedó en nada.
El tabaco se acaba y la paciencia se agota.
Todavía es enero. No dejes que pase el tiempo, un día más es un día menos...
o un sol radiante en esta ciudad sin tiempo.
La mirada perdida, anhelando encontrarse
los ojos de ella intentando buscarle
obligandose a recordar como mentian para olvidar.
Maldita la hora en que sólo funciona
un qué tal y un hasta luego. Ya si eso.
El deseo se está enfriado bajo el frio de enero, llueve,
provocando que el beso, casi estafado,
parezca ser el último de los nunca dados.
No lo saben, mienten para no hacerse daño.
No se atreven a robarse algo más de tiempo.
Sueñan. Expertos en mundos pararelos,
no saben lo mucho que se parecen, son humanos
Pretenden esquivarse
Y en el papel, una lágrima cae desencajada.
Y con un cigarro en los labios, para lo que pudo ser un día perfecto, se quedó en nada.
El tabaco se acaba y la paciencia se agota.
Todavía es enero. No dejes que pase el tiempo, un día más es un día menos...
domingo, 8 de enero de 2012
Me gustabas más cuando te conocía menos
De locos.
Tapamos vuestras vistas
arropamos nuestra desnudez
jamás deshacemos la cama y nunca la hacemos
ocultamos identidades
y no aceptamos visitas
Pero cuando llega la noche y pedímos el cuarto whisky
nos cojemos de la mano delante de ustedes
nos vamos a deshacer la cama
y bailamos debajo de las sabanas.
Tapamos vuestras vistas
arropamos nuestra desnudez
jamás deshacemos la cama y nunca la hacemos
ocultamos identidades
y no aceptamos visitas
Pero cuando llega la noche y pedímos el cuarto whisky
nos cojemos de la mano delante de ustedes
nos vamos a deshacer la cama
y bailamos debajo de las sabanas.
No culpemos al invierno del frio que se cuela entre nosotros
Cualquier noche de estas sé que vendrá el diablocon su cesto de piropos y manzanas
a advertirme:
Si se acaba que no sea poco a poco.
Pero creo que trata de confundirme.
De confundirnos.
Porque lo único que él teme es lo que nos mantiene a nosotros con vida:
volver a vernos,
bajarnos las cremalleras,
incluida la del corsé
donde guardamos a presión las dudas
ser libres.
Entre puntos suspensivos
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